¿Con cuántos humanos llenaríamos la maleta?...El polvo lleva las lágrimas secas, los sueños arenosos, las sornisas sin dientes.
Mientras sentados en madera, temerosos del futuro, comentamos casi al aire que el día está muriendo temprano... Ya estamos entrando al otoño, cuando las hojas caen recordando. Y no somos nada más que polvo! creyendo que la vida está en las manos, pisoteamos las hormigas- Con un zapato recién comprado-, que nisiquiera es nuestro, sino caricia del dinero.
Y nos preguntamos, dónde está Dios? cuando la esperanza está marchita casi esperando...
Y olvidamos el sonido de nuestras pestañas, el suspiro de la mañana enamorada, el sol que miramos por curiosos, las estrellas que fueron sueño de un amor que ya no está, la mamá trabajando, el papá cocinando, el hermano(a) riendo de los chistes que escaparon en las conversaciones familiares, un yo y un tú en la mejor etapa de su vida. ¿Dónde está? la pregunta se ha cortado, las neuronas funcionando, un corazón aun haciendo " bum bum" como canción desesperada. Ya no es un Dios al que buscamos, porque ha estado siempre allí, buscamos a ese "yo" que agradecía poder vivir.
